A ti te estoy hablando
Un día de lluvia, mi maestra mari (no de maria sino de mariposa) me dijo "anda a buscar a una mujer joven, vestida siempre con faldas como idúes y con rasgos arábicos, que escribe a solas mirando el faro al ponerse el sol, búscala y hazle leer lo que está escribiendo"
No fue muy difícil encontrarla, a esa hora en el desierto el mar recibe a un cálido sol, con una brisa perfecta y en soledad absoluta, así en ese perfecto escenario, me acerqué sintiendo que estropeaba todo, pero ella intuyó mi presencia, sintió que estaba cerca, y sentada aún, dio media vuelta y me dijo "ven, creo saber a lo que vienes".
Hablaste con mari? pregunté, no, me respondió, quién es mari?, ehh bueno, ehhh mi maestra, ehhh ya y qué es una maestra? me preguntó de vuelta con cara de intriga, ehhh bueno alguien de quien uno aprende, jajajajjajajaj se largó a reir y me dijo quieres que te lea algo?
En realidad yo hace mucho que lo había olvidado, antes de que me dijera "ven, creo saber a lo que vienes" ya me había hipnotizado con sus ojos color verde, con su cara de rasgos marcados y perfectos, con el aire femenino y sutil y misterioso al verla sentada a lo lejos desde el puerto.
Ehh ahh, ah, ya, bueno, ok, dije como recién pasado por agua tibia, entonces ella buscó una página mucho más atrás de la que estaba ahora "un día de esos normales, de esos, sin mucho sentido, alguien con cara de buscador, con un extraño collar vendrá a escuchar lo que habrás acabado de escribir"
Me cerró el ojo y me extendió los labios como apuntándome, yia le dije yo y si soy yo, cuál es mi collar? tu maestra, ella es tu collar, mhh no dije nada pero asentí mirándome las sandalias.
Esto acabo de escribir me dijo, y devolviéndose a la página más actual de su diario de tapas con conchas y adornos navideños (extraña combinación pensé):
"A ti te estoy hablando a ese que mira desde lejos, que me busca escondido entre sueños y recuerdos de cosas que pasaron y de otras que no alcanzaron a ocurrir, a ti, soñador profundo, limpio, de luz blanca y penetrante, a ti que en tu cobijo alguna vez dormí sintiéndome una, única, imparable, perfecta.... si, porque a pesar de todos mis laureles sólo me he sentido perfecta contigo y ahora desde tu recuerdo mi vida ha cobrado un sentido de candelero para otros, que a través de mi luz buscan sentir algo de lo que yo sentí cuando era tuya, soy eso que otros buscan para salir de aquel lugar sombrío del cual tu y yo escapamos juntos. Esa soy yo ahora, un trozo de vela, una respuesta a la próxima pregunta... alguien viene"
Y me contó que en ese momento se dio media vuelta y me vio.
Me besó los labios calma, suave y húmeda, vuelve cuando tengas alguna respuesta, vuelve cuando te hagas alguna pregunta. Me dio la espalda y siguió escribiendo.
Comentarios
Me lo encontré cuando buscaba cosas sin saber ni a donde iba, el me enseñó a ver con los ojos cerrados y a punta de corazonadas buscar el derrotero. Hoy no busco nada, sólo quiero encontar.
Tras nuestro encuentro sé que algo mio siempre será suyo y que algo suyo siempre será mio.
Lo liberé de las amarras que nunca lo ataron, emprendí el vuelo.
Antes quería saber tantas cosas, entender un poco tantas otras, lo escuché y lo escuché, pero no capté el mensaje o bien no quería darmelo.
Hoy no me pregunto, ni me respondo, estoy en cero.
Dos besos.