Siga no más.
Una vez sentí que estaba perdido, tan perdido que pensaba que estaba en un hermoso lugar lejano, con arboles frutales, con playas de blancas arenas y rodeado de mujeres bellas que luchaban por ganarse mis miradas y mis caricias...
Era un bonito momento, todo brillaba, todo parecía no dejar de emanar alegría y luz, la primavera no terminaba nunca, las flores día a día florecían y me llenaban una y otra vez con su suave dulzura, me contagiaban de dulzura, de ternura.
La vida a mi alrededor florecía a cada instante, en las mujeres que me rodeaban nacían semillas de vida que más tarde fortalecerían nuestra comunidad.
Todo estaba en el sitio correcto, todo encajaba, todo tenía un olor a perfecto, a divino...
Entonces fui a hablar con el maestro y le pregunte: de que se trata todo esto?
qué cosa? me preguntó. Toda esta abundancia, le dije, todo esto que sobrepasa nuestra bondad, todo este regalo generoso que nos está haciendo crecer a cada segundo, que nos está haciendo prosperar todo lo que tocamos, este oro que sale de mis manos, qué es?
Ahh, te refieres a eso, me dijo.
Mira hay veces que piensas mucho, hay veces que solo es mejor agradecer, decir gracias a tu dios por lo dado, y respirar profundo, súbete a la micro y sigue, siempre hay una tormenta asolando algún lugar del mundo, reza por ella, por los que se mojan, tu en cambio, disfruta del sol, no te hagas más preguntas.
Gracias maestro
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Saludos.