Sola



Sin pedirte, sin llamarte, sin buscarte, sola llegaste a mi, golpeaste mi puerta, me besaste y te quedaste en mi casa para no irte más.

No pude evitar mirarte de reojo cuando hablabas de todo, todos los demás interesados por tus historias, yo embobado, me movía como humilde hoja en un riachuelo calmo, balanceándome con tus cambios de tono, bailando con tu mirada expresiva y tus detalles para amenizar.

No pude evitar enamorarme de ti, como cuando niño, con el enjuague desagradable de mi estómago, con el no saber que decir para no parecer ni muy estúpido ni muy atrevido, tus ojos, tu cara de ángel, tu sonrisa suave, tu mirada llena de seguridad y fuerza, alegre y coqueta...

Ella llegó sola y yo no pude evitarlo, me enamoré de nuevo...

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
te enamoraste del silencio que dejó al irse, de esos ojos que te miraron como si fueras uno mas en la multitud, pero que tu los sentiste como si fueras el ultimo hombre en la vida...

ánimo romeo, convence a sancho que le diga al quijote qué hacer para que su dulcinea sea amiga de tu julieta y puedan salir a tomarse un copete los cuatro jajajajaja

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