caminaras solo por un rato.

Estábamos terminando la siembra de arroz con la que nos habíamos comprometido con la comunidad que nos acogió durante ese año, el tiempo ya era bueno para partir y en nuestro itinerario quedaban dos comunidades: una de mujeres que trabajaban en algo parecido a telares y otra comunidad de ancianos que se dedicaban a aconsejar.
Era una tarde fría, caían algunas gotas, nuestras sandalias y el barro eran enemigos de nuestros pies ya azulinos, en las manos teníamos una tacita de greda con agua caliente y unas hojitas de algo que se suponía nos daba fuerza, pero a mi después de esa aguita siempre me daba sueño, en fin, ambos mirando nuestra ultima siembra...
Mi maestro me mira y dice: creo que me iré...me ire de aquí, me han destinado al "tesoro de los elefantes"...
Yo obviamente no sabía que era ese lugar, pero no le pregunté, lo que le dije fue: y yo?... tu te quedarás caminando solo hasta que yo vuelva o hasta que te envíen otro maestro...me dijo.
Tomó su morral que estaba listo detrás de nosotros, se puso de pie, yo colapsado con la noticia, me pongo rápido de pie me pongo frente de él poniendo cara (me imagino) de perro atropellado, y me dice: hace tiempo que estás listo para vivir este momento, ahora hay otros que deben llegar hasta acá y otros como yo, tenemos que volver a la fuente, he sido enviado porque yo debo continuar y me mandan a buscar a mi maestro...
Listo? para que? volver a estar solo? preguntas que no me respondí...
Le abracé y pensé: gracias maestro, suerte en su retorno...
Comentarios