Pantaloncitos blancos

Yo le pregunté por algún prototipo (perdido yo) y me dijo sonriente y coqueta: "yo a estas alturas me enamoro de cualquier cosa, así de vulnerable" vulnerable, le dije, no sería la palabra que yo escogería.
Ella me trató de explicar que a cada rato se enamora de todo, de las sonrisitas de los niños, del estornudo alérgico primaveral, de los flacos, rubios, gordos, etc, etc, etc.
Yo le respondí que me parecía increíble, que vea ese amor dando vueltas por todos lados.
Ella me dijo: "...es que no está dando vueltas por todos lados..." ¿entonces? le dije yo, es que el amor florece en todos lados, me respondió.
Entre dar vueltas y florecer? es que florece porque está la semilla, pero tu le pones el agua... y si da vueltas tu no haces nada, sólo presencias...
Comentarios
Floreció en mi las ganas de amarte.
Le decía él, mirándola, tratando de decirle precisamente lo contrario "enamónarte", pero no de esto, no de mi, de algo que se te puede perder en el recuerdo, confundido por el deseo de que fuera algo.
Entonces él la miró de nuevo, la tomó en sus brazos (así como los recien casados, cuando abren la puerta de la casa nueva) y le susurró... tu sabes, quieres o crees, yo te digo recuerda... solo goza con eso... recuerda...
Envenenarse para mí esa es la palabra.
igual
besos